LAS CUECAS DE CHILE: Un patrimonio que se canta y se baila de muchas maneras


Nuestro sencillo reconocimiento a dos grupos cultores de nuestro folklor nacional: Grupo Rayén Pehuén y Grupo Margot Loyola. Vayan para ellos nuestros agradecimientos.

Hablar de “la cueca” en singular puede resultar insuficiente. Aunque reconocemos en ella una estructura musical, poética y coreográfica común, a lo largo de Chile ha adquirido distintas formas, sonoridades y maneras de bailarse. Cada territorio y cada comunidad la ha hecho propia, incorporando sus instrumentos, paisajes, personajes y memorias. Por ello, quizás sea más apropiado hablar de las cuecas de Chile, entendidas como expresiones diversas de un patrimonio cultural vivo (Biblioteca Nacional de Chile, s. f.-a; Ramos Rodillo & Spencer Espinosa, 2021).

Esta diversidad se aprecia claramente a lo largo del territorio. En el Norte Grande, la cueca nortina otorga especial protagonismo a la música instrumental, con sicus o zampoñas, bandas de bronces, bombo y caja, pudiendo incluso prescindir del canto. En Chiloé, en cambio, destacan instrumentos como el acordeón, la guitarra y el bombo, mientras el canto adquiere particular intensidad y el baile incorpora pasos más cortos y un zapateo característico (Biblioteca Nacional de Chile, s. f.-b).

En la zona central encontramos la conocida cueca campesina, estrechamente relacionada con fiestas, celebraciones familiares, ramadas y encuentros comunitarios. La guitarra y la tradición de cantoras y cantores han sido fundamentales en su transmisión. Sin embargo, sería un error reducir la cueca chilena únicamente al mundo rural. Su historia también está profundamente vinculada con chinganas, fondas, mercados, mataderos, conventillos, cantinas y barrios populares. La investigación contemporánea ha permitido recuperar precisamente esa diversidad social e histórica (Ramos Rodillo & Spencer Espinosa, 2021; Spencer Espinosa, 2021).

De esos espacios emerge con fuerza la cueca urbana o chilenera, particularmente vinculada a Santiago y a sus ambientes populares. Aquí encontramos el canto potente y colectivo, el pandero, la guitarra, el acordeón y, en algunas agrupaciones, el piano. Es una cueca nacida y recreada en la ciudad, donde la música se transforma también en memoria de barrios, oficios, encuentros y formas de sociabilidad popular (Biblioteca Nacional de Chile, s. f.-b; Spencer Espinosa, 2021).

Muy próxima a esta tradición encontramos la cueca brava, denominación difundida especialmente desde la década de 1960 y asociada a cultores fundamentales como Hernán “Nano” Núñez y Los Chileneros. Sus versos y formas interpretativas recogen experiencias de los ambientes populares urbanos, continuando una larga tradición desarrollada en chinganas, cantinas y espacios de encuentro y diversión (Biblioteca Nacional de Chile, s. f.-c).

También forma parte de este universo la cueca chora, cuya figura emblemática es Roberto Parra. Sus composiciones llevaron a la cueca personajes y escenarios pocas veces presentes en la representación más tradicional del folclore: bares, bohemia, presidios, trabajadores, amores y personajes populares. Son historias de una ciudad vivida desde abajo, transformadas en poesía, picardía y música. La cueca chora constituye así una expresión esencialmente urbana, vinculada a espacios populares y nocturnos de puertos y ciudades del Valle Central (Biblioteca Nacional de Chile, s. f.-d).

Una identidad especialmente rica encontramos en la cueca porteña, vinculada a Valparaíso, sus cerros, bares, barrios y cultura bohemia. Conviene, sin embargo, no utilizar cueca chora y cueca porteña como simples sinónimos. Existe una tradición específicamente reconocida como cueca chora porteña, pero mientras “porteña” enfatiza su pertenencia territorial y cultural a Valparaíso, “chora” identifica una expresión popular urbana que también encontramos fuera del puerto (Chandía, 2013; Collipal, 2014; Ramos Rodillo & Spencer Espinosa, 2021).

Nortina, chilota, campesina, centrina, urbana o chilenera, brava, chora y porteña son, entonces, distintas maneras de nombrar una tradición que se ha ido construyendo desde los territorios. Sus límites no siempre son rígidos: se encuentran, dialogan y muchas veces se superponen. Precisamente allí reside parte de su riqueza.

La cueca puede sonar a bronces en el norte, a guitarras y voces campesinas en la zona central, a acordeón en Chiloé, a pandero y piano en Santiago o adquirir el carácter intenso y bohemio de los barrios de Valparaíso. Cambian los instrumentos, los paisajes y los protagonistas, pero permanece algo esencial: una comunidad que se encuentra para cantar, bailar y contar su propia historia.

Quizás por eso la cueca constituye uno de nuestros patrimonios culturales más entrañables. Es nacional no porque exista una única manera correcta de interpretarla, sino porque distintas generaciones y comunidades han podido reconocerse en ella, transmitirla y transformarla.

La cueca vive porque cambia; y permanece porque, cada vez que alguien la canta, la toca o levanta un pañuelo para bailarla, vuelve a hacerse comunidad y memoria.


Referencias

Biblioteca Nacional de Chile. (s. f.-a). La cueca. Memoria Chilena. https://www.memoriachilena.gob.cl/temas/index.asp?id_ut=lacueca

Biblioteca Nacional de Chile. (s. f.-b). Forma coreográfica y musical según la zona geográfica. Memoria Chilena. https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-93130.html

Biblioteca Nacional de Chile. (s. f.-c). Cueca brava. Memoria Chilena. https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-93128.html

Biblioteca Nacional de Chile. (s. f.-d). La cueca chora. Memoria Chilena. https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-97564.html

Chandía, M. (2013). La cuadra: Pasión, vino y se fue… Cultura, lugar, memoria y sujeto popular en el barrio Puerto de Valparaíso. RIL Editores.

Collipal, Ó. (2014). Chinganeando: Un enfoque antropológico de la cueca chora porteña. Planeta de Papel e Ideas.

Ramos Rodillo, I., & Spencer Espinosa, C. (2021). El estudio de la cueca chilena: Balances, perspectivas y una contribución al debate. Neuma, 14(1), 14–29. https://doi.org/10.4067/S0719-53892021000100014

Spencer Espinosa, C. (2021). Principales ejes de estudio de la cueca chilena: Una actualización. Neuma, 14(1), 30–55. https://doi.org/10.4067/S0719-53892021000100031

 

Tipo

Audio / interpretación sugerida

Por qué la elegimos

Cueca nortina

“Caliche” – cueca nortina tradicional. Escuchar en YouTube

Es un ejemplo muy claro y reconocible de cueca nortina. El propio registro la identifica como tradicional nortina y permite apreciar inmediatamente su diferencia sonora. (YouTube)

Cueca chilota

“La Huillincana” – Cueca Chilota de Chile. Escuchar en YouTube

Buen ejemplo para acompañar el apartado de Chiloé y contrastarlo auditivamente con la cueca nortina y central. (YouTube)

Cueca campesina

“En el campo hay una yerba” – repertorio recopilado por Margot Loyola. Escuchar/buscar el registro en el Fondo Margot Loyola

Aquí preferimos una fuente patrimonial antes que un video cualquiera. El disco El amor y la cueca (1964) contiene tres cuecas campesinas consecutivas: “En el campo hay una yerba”, “Para qué me casaría” y “Escribirte quisiera”. (Música Popular)

Cueca urbana o chilenera

Los Chileneros – La cueca brava (1968). Escuchar álbum completo en YouTube

Es un documento sonoro extraordinariamente útil para comprender la cueca urbana santiaguina: canto a la rueda, voces agudas, animación y repertorio de barrios y personajes populares. Los Chileneros son considerados un referente fundamental de esta tradición. (YouTube)

Cueca brava

“Los barrios bravos” – Los Chileneros. Escuchar audio en iVoox

Probablemente es el mejor ejemplo que podemos poner en el blog. Es la grabación de 1968 de Los Chileneros y el propio título expresa el universo social de la cueca brava. (iVoox)

Cueca chora

“El Chute Alberto” – Roberto Parra. Escuchar en YouTube

Esta elección es especialmente buena: Memoria Chilena identifica “El Chute Alberto” como una de las cuecas choras emblemáticas de Roberto Parra y sitúa su composición en 1958, en los inicios de este subgénero urbano. (Memoria Chilena)

Cueca porteña

“Puerto de Valparaíso” – Pasión Porteña. Escuchar referencia audiovisual

Es una buena entrada al sonido y ambiente porteños. La página enlaza directamente la interpretación de Pasión Porteña y también una versión de Los Guatones de Oro. (La Cuerda)

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