ABRAMOS EL BAÚL DE LOS RECUERDOS PARA COMPARTIRLOS
Vivaceta – Los Nidos y barrios cercanos Cuando la Pascua y el Año Nuevo se vivían en comunidad Hubo un tiempo en que las fiestas de fin de año no se vivían puertas adentro ni en silencio. En Vivaceta-Los Nidos y en los barrios cercanos, la Pascua y el Año Nuevo eran momentos profundamente comunitarios, donde lo importante no era lo que se tenía, sino con quién se compartía. Las casas se abrían sin ceremonia. Los patios, los pasajes y las veredas se llenaban de voces conocidas. Una mesa se armaba con lo que había, las sillas se pedían prestadas al vecino y siempre aparecía alguien con algo más para sumar. Nadie quedaba fuera. La celebración no entendía de rejas ni de apuros. La Pascua se vivía con sencillez y cercanía. Los niños recorrían el barrio con ilusión, mientras los adultos conversaban largo, recordando a los que ya no estaban y agradeciendo lo vivido. Había un clima de recogimiento cálido, de comunidad atenta, donde el barrio se sentía como una gran...